lunes, 8 de noviembre de 2010

Chico conoce a chica. LEOS CARAX. Francia, 1984.

Desde una noche estrellada a la oscuridad más absoluta, por eso no hacen falta colores y Leo Carax se las arregla con el blanco y negro en su ópera prima.



“Chico conoce a chica” abre con la pared de un cuarto infantil plagado de estrellas fosforitas -aquellas que nos salvaban del miedo más primario cuando éramos pequeños- y acabará con un cielo oscuro donde los astros quedan muy lejos porque el amor que Álex ha estado buscando durante tanto tiempo, cuando por fin lo agarra, lo mata sin querer entre sus brazos.



Álex amaba a Florence y así se lo dijo una noche, pero ella reposaba sobre la oreja equivocada y con la sorda leyó en sus labios algo deformado, algo del tipo “¿a quién amas?” y cayó en la trampa, que en realidad no lo era, y confesó que había otro, que era el mejor amigo de Álex y que se parece al guapo de Ángelos.


Ella lo abandona con su hija Pimpinela, él se resigna y vaga por París disfrutando de su mal de amores, así como le gusta, así como declara.


Mireille y Bernard se amaron algún día, pero ahora ya son un recuerdo y él ya no encuentra en ella la idea de la que se enamoró y apenas le dirige la palabra si no es para hacerle reproches. Mireille no soporta su silencio y busca desesperadamente sus palabras; por eso una noche que Bernard la rehúye con un portazo, ella lo persigue por el telefonillo y él la recibe con una preciosa declaración de desamor que presencia Álex, que en ese momento pasaba por allí ensimismado en su abandono. Desde entonces la desea y Mireille, que aún no lo conoce, lo necesita y, mientras tanto, baila claqué para olvidar.


ESCENA DAGUERROTIPO

Y pensando en ella, con Florence ya a la espalda y David Bowie en las orejas, sueña con tocarla.




Así que Álex hace lo imposible por cruzarse con Mireille y rastrea todas sus pistas, que son las que Bernard le va dejando, hasta que un día consigue colarse en una fiesta en la que sabe que ella va a estar y le da lo que necesita (atención y palabras) y la salva y ella enseña los dientes que desfiguran su rostro perfecto y recorta su pelo a lo garçon en lugar de sus venas a destajo.




Álex hace lo imposible por estar con ella y si no le coge el teléfono, Mireille se perderá las palabras que necesita desde hace tiempo, así que tendrá que buscarla, colarse en su casa y abrazarla por la espalda con todo su deseo para, como dice ella, “sacarla de ahí” cuando otra vez jugaba con esas malditas tijeras.

DÓNDE
http://www.p2platinos.com/descargar-chico-conoce-chica-6450.html
o
http://www.vagos.es/showthread.php?t=848550

1 comentario:

  1. ¡Malditas tijeras y tabiques transparentes!

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